♪♫ You better start swimming or you’ll sink like a stone ♫♫

“Prometer, es empeñar el futuro, desear, es no vivir el presente, olvidar, es despreciar el pasado…”

Tengo muy mal ojo  para adivinar el futuro, es un hecho incontestable. Nunca acierto en las porras de ningún tipo, ni en las elecciones, ni si quiera soy capaz de acertar quién será el malo en las pelis de asesinatos… En fin, puede decirse que soy un oráculo invertido en toda regla, así que mis vaticinios pueden considerarse como un bonito relato de ciencia ficción. Dicho lo cuál, he de añadir que tras leer las predicciones para el social media en 2011 he sentido gran alivio al comprobar que ni los gurús más avezados han acertado en muchos de sus pronósticos. Por otra parte, no era fácil, ¿quién podría haber sospechado que las redes sociales se convertirían en catalizador de la gran oleada de revueltas populares de 2011?. Al contrario de lo que apuntaba José Luis Antúnez, no fue el endiosado empresario Mark Zuckerberg quien se ganó el título de personaje del año, sino que fueron todos aquellos que en gran medida usaron la herramienta que él creo para organizarse colectivamente y empezar a minar los cimientos de algunas dictaduras y otras pseudodemocracias.

Algunas de las profecías más repetidas, y que no se han cumplido, son:

  • La  monetización del Social Media. (Enrique Burgos habla de “monetización”; Javier Celaya del “retorno de la inversión”; Marc Cortés del “fin del gratis”.
  • La implantación de los pagos móviles, vaticinada por Mauro Fuentes, no se ha empezado a generalizar aún.
  • Los modelos premium para Facebook o Twitter, apuntada por Marc Cortés, no se atisba por ahora.
  • La geolocalización, que preveían como tendencia Mauro Fuentes o Christian Palau no ha llegado aún a explotar. Redes como Foursquare siguen siendo muy minoritarias.

Pero no todo son patinazos, algunas previsiones ponen los pelos de punta por lo acertado, por ejemplo:

  • El triunfo de las apps (Enrique Burgos, Sebastián Muriel).
  • La importancia de las redes sociales como canales generalizados de atención al cliente (Roger Domingo, Tristán Elósegui).
  • La importancia del hashtag frente al follower (Sebastián Muriel, Christian Palau).
  • Las redes sociales descentralizadas (Ismael Peña, Marc Vidal).
  • El fracaso de las estrategias de los partidos políticos en las redes (César Calderón, José Antonio del Moral).
  • El uso de las redes como escenario político de participación ciudadana (Ricard Espelt).
  • La expansión del social searching (Mauro Fuentes).
  • La normalización del Social Media, que ya no es cosa de frikis (Enrique Burgos).
  • La explosión del uso de dispositivos móviles (Marc Cortés, Mauro Fuentes).
Pasando a las predicciones para 2012, lo primero que me llama la atención es que son mucho menos ambiciosas que las de 2011. Destacan:
  • Las empresas tenderán a enfocar sus esfuerzos en estar donde estén sus clientes, y no en todas las redes, como se decía antes. Sus actuaciones en las redes serán menos intuitivas y más estratégicas y se valdrán para ello de herramientas de métrica, monitorización y optimización de su presencia online, como Buffer app.
  • La explosión del video y el multimedia como contenidos estrella en las redes sociales. De hecho, se apunta a un renacimiento de Youtube como red social gracias a su lavado de cara.
  • Las apps continuan en constante crecimiento.
  • Las marcas se centrarán en crear contenidos de calidad, con una presencia más estable.
  • La pugna entre Facebook y Google+ enriquecerá las innovaciones de unos y otros.
  • La atención se traslada del desde el navegador hacia las aplicaciones móviles.
  • Se prevé por otra parte una vuelta a los canales de marketing más tradicionales, como el correo electrónico.
  • Todas las empresas, y no sólo ya las grandes marcas, se embarcarán en proyectos en el social media.
Se constata que algunas de las predicciones de 2011, siguen presentes en 2012, como la tendencia al crecimiento de las apps, la web móvil o la “profesionalización” de la presencia en las redes. No obstante, para 2012 los vaticinios son más realistas, más alcanzables que los presentados por los autores españoles. De hecho, gran parte de ellas se están cumpliendo punto a punto, como la lucha entre Facebook y Google. Otras, como la vuelta al email como canal de marketing, no parecen corroborarse.
Sobre lo que nos deparará el futuro en años venideros, es difícil saberlo, pero algunas tendencias parecen muy claras, como  la “movicuidad”, la consolidación de las redes como canales de comunicación con los usuarios o clientes, o la importancia creciente de crear contenidos de calidad en un entorno cada vez más masificado.
En cuanto a mi presencia personal en el mundo del Social Media, ahora y en el futuro, creo que es inevitable, aunque no sé si deseable. Las empresas e instituciones parecen haber entrado sin reparos en la lucha por su espacio en la red, igual que los colonos en la conquista del Oeste. Las bibliotecas luchan encarnizadamente por captar la atención de los usuarios, por encontrar un “nicho de mercado”. El problema es que las bibliotecas no son territorios mercantilizados, y no estoy segura de que deban traspasar esa delgada línea. Creo que habría que centrarse más en lo que la biblioteca puede hacer por los usuarios y  no tanto en a través de qué canal social hacerlo. Estamos en todas partes porque hay que estarlo, pero realmente… ¿los contenidos que ofrecemos son de calidad?. No tengo más que preguntas y pocas respuestas. Como decía al principio, nunca tuve el don de la adivinación. Lo único claro es que, ahora más que nunca, los tiempo están cambiando…